To Ormuz or not to Ormuz: That is the question!!!

La situación actual está bien «calentita» como todos ustedes sabrán: Ataques, respuestas, bombardeos, destrucción, amenazas, ultimátums … ¡Caos!. Tengo bien claro cómo nos está afectando y qué consecuencias podría tener a largo plazo la delicada situación por la que atraviesa el mundo merced al conflicto por el dominio de ese estratégico estrecho por el que circulan – o circulaban – gran parte de los recursos que alimentan al mundo. En este artículo voy a tratar de exponer mi opinión al respecto. Pero antes de pronunciarme he de hacerles una pregunta de perogrullo:

¿Qué es el petróleo?

¿Parece pregunta estúpida verdad? … ¡Pero no lo es!

La gente, el común de los mortales ya ni piensa en ello, dan tan por sentado su existencia como como la del aire que respiran. No piensan – no pensamos – que gran parte de la civilización actual se fundamenta en ese «oro negro«. No se da cuenta que prácticamente todo lo que nos rodea depende de una manera u otra del petróleo y sus derivados. Por supuesto los medios de transporte, pero también el calzado, la ropa, los objetos cotidianos, los plásticos, la tecnología e ¡incluso la medicina! – sí, muchos medicamentos contienen elementos derivados del petróleo (analgésicos, antihistamínicos, vitaminas sintéticas, hasta la quimioterapia) -. Si faltase, el mundo volvería a la edad media, o como poco a la época preindustrial.

A fecha de hoy, según el “state of art” de la tecnología actual y por dar un titular con el que sentenciar el tema:

No petrol, no life!!!

El imperio persa.

El Estrecho de Ormuz no es solo importante hoy, ya lo era en la Antigüedad.

Recuerdo haber visitado hace algunos años el Museo de Pérgamo – ahora en restauración – en Berlín: La increíble Puerta de Ishtar, los relieves del Palacio de Darío, … sumerios, asirios, babilonios, persas, … todos, y en especial los europeos, entendieron que era zona de paso, punto estratégico del comercio entre oriente y occidente, y nudo de comunicaciones para las rutas terrestres y marítimas. Facilitaba el acceso a los mercados de la India y, desde allí, al comercio de especias y otras materias.

Su situación estratégica les dio a los persas una posición privilegiada en el comercio de la época. Creció su importancia, creció su relevancia cultural, política y económica – entiendo que traten de recuperar su pasado esplendor -, y por ende sus ambiciones de control. Situación que no ha cambiado en la actualidad.

La buena vecindad.

Estableciendo una analogía con los caminos rurales, podríamos decir que el Estrecho de Ormuz es una “servidumbre de paso”.

En términos legales, es el derecho de una propiedad (dominante) sobre otra (sirviente) para el acceso y salida a través de esta: una parte de una propiedad privada que está limitada por el derecho de otra para que pasen infraestructuras o permitir el acceso a la propiedad. Ello implica un “propietario” y unos “interesados” en su uso. Y me pregunto:

¿El hecho que una gran longitud del terreno de los países que bordean el Golfo Pérsico – y en especial de su parte más estrecha – pertenezca a Irán les da derechos de propiedad?

Irán se está autoatribuyendo su titularidad. Pero, … ¿el resto de los países ribereños tendrán algo que decir respecto a quién es el verdadero propietario, no creen? ¿Van a dejar que se apropien de esa zona de tránsito por la cara?

Hasta ahora entre ellos había un acuerdo tácito para compartir esa “servidumbre de paso”, pero parece que Irán quiere cambiar esa situación!!!

¿Europa?

Quienes han leído algunos de mis otros artículos sobre geoestrategia conocerán la visión pesimista que tengo sobre la relevancia de Europa en el actual panorama internacional.

Europa ha deslocalizado su industria, ha detenido su producción minera y, por “interesadas” razones medioambientales, también la búsqueda y/o explotación de fuentes de materias primas y de energía, como carbón, gas, petróleo, etc. No digamos ya nada – con la honrosa excepción de Francia – de lo que ha hecho respecto al desmantelamiento de la industria nuclear. Nos hemos confiado en el maná constante de petróleo a un precio “razonablemente” estable procedente de la mayoría de los Países de la OPEP. ¿Pero qué sucede ahora? ¡Estamos temblando de miedo! Tenemos las carnes abiertas. Nos hemos dado cuenta de cuán débil es nuestra posición actual y cuan dependiente somos de los países implicados en el conflicto de Ormuz. No ya solo por el petróleo, sino también por elementos esenciales como fertilizantes, helio, azufre, plásticos, aluminio y otros productos químicos.

Hay algo aún más grave, … si Europa quisiese volver a poner en funcionamiento la maquinaria necesaria para obtener/recuperar “cierta” independencia económica/energética, tardaría años en “engrasarla”. La búsqueda de recursos, una refinería, una plataforma de extracción, una fuente de energía alternativa o una empresa de enriquecimiento de Uranio no se crean de un día para otro. Se tardaría años en ponerlos en servicio, … años de espera, años de penuria económica y años de deterioro de la calidad de vida de sus ciudadanos… Ciudadanos que a buen seguro no recibirían esas noticias/circunstancias de buen grado. Conflictividad, manifestaciones, gobiernos que caen, el pueblo que se rebela… ¡La vuelta de la guillotina!

¿Asia?

Tengo cero dudas de que si China siente peligrar su suministro de combustible y derivados, intervendrá. ¿En qué grado? Lo desconozco, aunque puedo suponerlo – puede incluso que nos sorprendiese hacia qué aliados inclinaría su «balanza» – pero tengamos claro que escalaría de manera muy perjudicial para otros interesados y en especial los europeos.

China como pueblo previsor que es – hacen sus planes con antelación y pensando en el largo plazo -, no va a dormirse en los laureles. Por ello, querría que notasen que en el párrafo anterior he utilizado la palabra “siente”. ¿El motivo?: Indicar que no sería imprescindible que se materializase físicamente la merma real en el flujo de petróleo que llega a sus industrias para sus necesidades productivas. Bastaría que tuviesen la más mínima duda al respecto para que pusiesen sus “argumentos” sobre la mesa. De hecho ya lo están haciendo. De momento usando la diplomacia, pero … ¿Tienen alguna duda de que en caso necesario podrían usar “argumentos” más contundentes? ¡Yo particularmente entendería que lo hiciesen!

Pero no solo China: India, Paquistán, Indonesia, Corea del Sur, Japón… y un largo etcétera sufriría en sus carnes el conflicto y sus consecuencias más allá del tiempo que aguantasen sus reservas estratégicas del preciado elemento, … y ellos además no podrían poner sobre la mesa de negociación los mismos “argumentos” que puede mostrar China – Miento, quizá India y Paquistán sí -.

Irán.

Según los informes de los servicios de inteligencia occidentales queda meridianamente claro que Irán está detrás de todos los conflictos geopolíticos que asolan la zona. Ha exportado y patrocinado un modelo de sociedad fuertemente intervencionista basada en sus creencias religiosas chiíes. Ha torpedeado los regímenes políticos islamistas suníes y financiado de múltiples maneras la desestabilización de regímenes políticos en favor de la islamización de las sociedades occidentales. Los ayatolás han convertido lo que era un país moderno, occidentalizado y próspero, en una férrea teocracia que atenaza a su población. Muchos – y sobre todo muchas – de los que aplaudieron la llegada del Ayatola Homeini ahora se arrepienten y lloran la decisión.

Gran parte de los beneficios de la venta de sus recursos petrolíferos, en lugar de favorecer al pueblo, los han gastado en adquirir y/o desarrollar una industria militar que les estaba permitiendo establecer su dominio sobre la zona. En ese sentido, y como máximo exponente, han tratado de desarrollar un programa nuclear que, bajo la falsa bandera de “uso civil”, cualquier persona con dos dedos de frente sabía que estaba enfocado en conseguir el arma atómica. Le habría dado la llave al verdadero control del todo oriente ante el temor a que la usasen para derribar cualquier “obstáculo” que se les pusiese frente a sus claras ambiciones expansionistas – Tengo además cero dudas de que usarían ese poderoso “argumento” para borrar del mapa a cualquiera sus enemigos sin que les temblase demasiado el pulso -.

También ha mentido descaradamente respecto a su programa de misiles balísticos, que supuestamente eran de “alcance limitado” con objeto de defenderse de Israel. Como prueba, el reciente ataque a la base militar de Diego García en el Océano Índico. Demuestra que cualquier ciudad europea estaría o habría estado a su alcance, lo que además lo habría convertido en una amenaza global para todo occidente.

¡Imaginen! Misiles balísticos de largo alcance y arma nuclear, … ¡blanco y en botella! ¡El mundo a sus pies!

Estados Unidos/Israel.

Es evidente la estrecha vinculación económica, tecnológica y militar entre Estados Unidos e Israel. Garantiza la paz regional y la contención de islamismo radical.

Consideran que ya hay bastantes armas cargadas – nucleares – circulando por el mundo como para que otro “cafre” vaya por ahí presumiendo de pistolita nueva!!!

¿Acaso creen que iban a permitirlo? El arma nuclear es una de las razones por la cual el actual estado de Israel sigue existiendo. ¿O acaso creen que si el país no hubiese contado con ese “argumento” los demás de la zona no habrían intentado de nuevo tratar de acabar con ellos?

Estados Unidos está haciendo el trabajo sucio que Occidente, cómodamente, no quiere hacer. Es un país que no deja a sus soldados atrás, y que tampoco olvida. Ha despertado del letargo inducido en el que se encontraba, no va a dejar que su país caiga sin al menos patalear y, frente a las consecuencias de la inacción, estoy seguro que ha sopesado los pros y los contras del camino que ha emprendido. No duden que tendrá muy en cuenta quienes están de su lado y quienes han mostrado una respuesta tibia a su solicitud de colaboración. Ya lo está demostrando políticamente … y, para él, algunos estados se están «cubriendo de gloria».

El futuro.

Tengo manifiestamente claro que Occidente no debe a permitir un Irán nuclear, representaría una amenaza existencial. Pero respecto a la navegación por el Estrecho de Ormuz, si occidente consintiese que Irán estableciese algún tipo de control/exclusividad sobre él, tendría como poco varias de las consecuencias políticas y económicas que menciono a continuación:

  • Poder de Negociación: Irán – claramente machacada y derrotada militarmente a fecha de hoy – vendería cualquier tipo de acuerdo – en especial la imposición de algún tipo de “peaje”- como una victoria política que lo envalentonaría frente a su población y frente al resto del mundo. A la larga transformaría su ventaja geográfica en una herramienta de control absoluto sobre la economía mundial, utilizándola como chantaje para forzar el levantamiento de sanciones o detener ofensivas militares.
  • Dominio sobre los vecinos árabes: Países como Irak, Kuwait y Catar quedarían bloqueados al no tener rutas alternativas, mientras que Arabia Saudí y Emiratos dependerían de oleoductos terrestres limitados – fácilmente atacables – para evitar el estrecho. ¡Sus gobernantes ninguneados por un rival dispuesto a todo! ¿Lo van a permitir? ¿No tendrían también derecho a exigir su propio «peaje»?
  • Europa: ¡Caería más aún! Como convidado de piedra a la larga desaparecería del escenario político como ya está ocurriendo en la actualidad, quedándose a verlas venir. ¿Lo consentiremos? ¿Actuarán nuestros cobardes líderes políticos?
  • Inestabilidad en Asia: Como he mencionado antes y dado que el 80% del crudo que pasa por Ormuz circula hacia países asiáticos. Se verían obligados a intervenir diplomática y/o militarmente, alterando el equilibrio de poder tradicional liderado por Estados Unidos en la zona. ¿Va a consentir perder su estatus de “sheriff del mundo”?
  • Futuro nuevo conflicto directo: Tarde o temprano Irán volvería a las andadas con lo que se desataría de nuevo otra respuesta militar internacional – probablemente liderada una vez más por EEUU e Israel – para restaurar la libertad de navegación bajo el derecho internacional.

Inflación, recesión, crisis. Tengo muy claro que el buenismo es perjudicial para la salud. ¡Entiéndanme! – Si están leyéndome es porque son capaces de hacerlo, tengo en gran estima vuestra capacidad intelectual,  amigos -. Veo en la «progresía» inacción y mucha crítica respecto a las operaciones de militares emprendidas por el eje USA/Israel, y un evidente y perverso deseo de que fracasen. Políticos cobardes, críticos, ciegos y sin visión de futuro  – o vendidos -, y ciudadanos llevándose las manos a la cabeza. Ciudadanos que de momento no irían a padecer en sus carnes las consecuencias de una posible «victoria» estratégica del «ecosistema» que los iraníes pretendían imponer. Como se dice comúnmente, «les pilla mayores» y para lo que les queda en este mundo… «que arree otro». A mí, siendo egoísta, me preocupan sobre todo nuestros hijos – en especial nuestras hijas/mujeres -, ellos, en caso de que se confirmasen ciertos pronósticos agoreros, son los que verdaderamente las padecerían. Un occidente en decadencia, un occidente pobre, y dependiente en lo económico de países sin piedad con el infiel. ¡Pues nada, ustedes mismos!, ¡Después no me vengan con lloriqueos y lamentos!

Aparte de Donald Trump, …

¿Queda alguien en el mundo civilizado con visión de futuro y valor para tomar decisiones difíciles?

No he hablado del papel de Rusia, tiene sus propios problemas con Ucrania y está optando inteligentemente permanecer «al margen». Por cierto, hay otros estrechos navegables en el mundo. ¿Alguno de ustedes ha pensado que pueda darse una situación parecida por ejemplo en los de Gibraltar, Malaca, o Dinamarca?

Un saludo, Damas y caballeros!!!

P.d.: Desenlaces aparte, siempre he dicho que la guerra es un fenómeno, de consecuencias terribles, pero muy interesante de estudiar. ¿Qué opinan ustedes, mis apreciados lectores? Nos leemos en otro de mis sesudos análisis. Para finalizar, les ruego me dejen su opinión con un mensaje, pulsando sobre el título de este artículo y luego bajando hasta la sección de comentarios.

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Letonia… ¿OTAN sí, OTAN no?

Damas, Caballeros… viajar es lo que tiene… no solo paisajes urbanos, no solo paisajes rurales, no solo edificios, catedrales y vida social… es también conocer la historia del país.

En mi caso, interesado por la temática militar, a veces se me presenta la oportunidad de conocer alguno de los museos del ejercito del país que visito. Por ser de interés específico tan solo para un número reducido de personas – entre las que me encuentro – no suelen estar incluidas en los recorridos de los tours que programan las agencias de viaje, pero evidentemente son objeto de utilidad para comprender una parte esencial de la historia de cualquier nación.

En mi viaje a Letonia tuve algo de tiempo libre para deambular a mi aire por Riga, su capital, y, cansado ya de tanta iglesia ortodoxa y edificio histórico/representativo, de entre las muchas posibilidades que ofrecía la ciudad escogí además visitar su Museo del Ejército – por otra parte, de acceso gratuito -.

Les hago ahora una breve descripción de la historia del edificio y de las secciones de las que consta. También les facilitaré a renglón seguido las fotografías que tomé en sus salas. Si están visitando este blog, tengo a buen seguro que les interesarán esas imágenes.

El museo.

El Museo de la Guerra de Letonia tiene su sede en la Torre del Polvorín (Pulvertornis), una antigua fortificación medieval del siglo XIV, reconstruida en 1650 después de que su estructura original fuera destruida durante un ataque sueco en 1621. En ella se almacenaba pólvora, se llegaron a instalar cañones y sirvió también como prisión y cámara de tortura.

Como entidad museística y ubicada actualmente en el antiguo edificio histórico a un tiro de piedra del centro de la ciudad – muy cerca de su hermosísimo Monumento a la Libertad -, también atravesó por varias etapas. Para no aburrirles les destaco las tres más relevantes:

  • Fundación y ubicaciones iniciales: Fue fundado el 15 de octubre de 1916 como Museo de los Fusileros Letones (Latvian Riflemen Battalion Museum), inicialmente en la calle Tērbatas. Durante los bombardeos de 1917 fue evacuado, y en junio de 1919 reanudó su actividad en la Torre del Polvorín.
  • Período soviético: Durante la dominación soviética, fue cerrado en 1940, se almacenaron/desplazaron sus colecciones para convertirse en la sede de la Escuela Naval Nakhimov y desde 1957 funcionó como el Museo de la Revolución de la República Socialista Soviética de Letonia hasta 1990.
  • Restauración: El 11 de junio de 1990 fue restablecido oficialmente como el Museo de la Guerra Letón.

Secciones del museo.

El museo alberga más de 25400 objetos, organizados en 22 colecciones temáticas: armas, fotografías, documentos, medallas, uniformes, etc.

Las exposiciones permanentes y temporales recorren la historia militar de Letonia de forma cronológica. Pude visitar las dedicadas a:

  • Letonia y sus soldados (siglos XVII–XVIII)
  • Reclutas letones en el siglo XIX y principios del XX
  • Letones en la Primera Guerra Mundial
  • Proclamación del Estado y Guerra de Independencia (1918–1920)
  • Defensa del Estado (1920–1940)
  • Letonia en la Segunda Guerra Mundial
  • Ocupación soviética / El Tercer Despertar (1945–1991)
  • Exposición de la Federación Letona de Industrias de Seguridad y Defensa

Estas secciones permiten al visitante comprender la compleja y turbulenta trayectoria bélica y política del país en el marco de sus bien estructuradas salas y la sólida arquitectura medieval de su Torre del Polvorín, mostrando las etapas clave que forjaron la independencia y la memoria militar de Letonia.

Disfruten ahora de las imágenes de algunos de los contenidos que alberga.

Quizá no sea mi mejor galería de imágenes – me costó trabajo encontrar referencias a la aviación lituana, que es lo que suelo buscar en este tipo de museos -, pero cada objeto, cada arma, cada uniforme, cada muesca de desgaste, … cada elemento cuenta algo de las personas que lo utilizaron y del porqué, … algunos de ellos se utilizaron para segar vidas, otros para protegerlas, pero todas las piezas expuestas … todas… forman parte de la narrativa humana y de historias que merecen ser contadas y recordadas por y para su pueblo.

Epílogo.

Guardo muy gratas impresiones de mi visita al país, pero en nuestro caso, y respecto al museo en concreto, es la profunda concienciación que tiene el pueblo letón acerca de las históricas y permanentes tensiones con el vecino ruso lo que más resaltaría.

Integrarse en la OTAN les ha dado una tranquilidad de la que hacen gala. Se sienten protegidos y abanderan sin disimulo su pertenencia a una organización en la que confían para proteger sus intereses y su futuro como país libre, independiente y con identidad propia. De hecho, parte de la la última planta del edificio está dedicada a mostrar con orgullo su integración en la estructura militar de la Alianza Atlántica.

Comentaba en el título “¿OTAN si, OTAN no?». ¿Porqué?

Después de tantas guerras y ocupaciones, a pesar del alto porcentaje de población rusófoba en Letonia, se estima que aún una cuarta parte sus habitantes sigue siendo de origen ruso. Su presencia e influencia se hace evidente tanto en la población con en la propia estructura de ciudad. La actitud de esa minoría ha sido compleja y marcada por tensiones con la población letona mayoritaria, situación que se ha visto agravada tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.

¡Parte de la población aún se pregunta si ha sido buena idea adherirse a la Alianza Atlántica!

Esa presencia rusófila y su pertenencia a la OTAN les plantea pues varias cuestiones; El deseo de la mayoría de población de mantener e incrementar el paraguas de cobertura que le ofrece frente a posibles ambiciones expansionistas de Rusia, contra el deseo de la población de origen ruso de volver a unirse a “la madre patria” – lo que implica desear romper ese vínculo -. No dejemos de obviar además sus constantes injerencias políticas tratando de dividir a su sociedad y “la poca gracia” que le hace a Moscú tener tropas de la OTAN acantonadas y ejercitándose continuamente en la frontera de un país que consideran de su área de influencia… – Ah, y no olviden las recientes noticias del estacionamiento/acuartelamiento de tropas rusas en las fronteras bálticas -.

Querría hacer algunas reflexiones filosóficas… ¡Cada acción tiene sus consecuencias! Les pregunto hasta qué punto nuestras decisiones pueden llegar a depender de «no molestar» al vecino o de que este no nos moleste. La sabiduría popular dice  que «El que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija«, … pero ¿cómo saber si te estás arrimando al árbol correcto? ¿Dejarse amedrentar o vender el alma al diablo? … Trasladen estas cuestiones al tema que estamos tratando. ¿Cómo las responderían?

Letonia se está blindando política y militarmente sin duda, adquiriendo material moderno, formando a sus tropas, protegiendo su frontera, pero, … ¿resistiría una posible invasión? Ahora mismo no creo que tenga nada que temer, sin embargo … ¡Dejen que acabe la Guerra de Ucrania! En esa hipótesis… toda prevención es poca. ¿A la larga les beneficiará o les perjudicará? ¡Quién sabe! Comprendo perfectamente las suspicacias del pueblo letón.

Confiando en que hayan disfrutado de mis elucubraciones y mi galería de imágenes, les dejo hasta un nuevo artículo.

Un saludo, Damas y Caballeros!!!

P.d.: Temas bélicos aparte, un país mezcla de modernidad y tradición, respetuoso, con una naturaleza espectacular y su capital, limpia y acogedora como pocas. Les recomiendo indiscutiblemente la visita. Déjenme su opinión acerca del artículo con un mensaje pulsando sobre el título de este artículo y luego bajando hasta la sección de comentarios.

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