To Ormuz or not to Ormuz: That is the question!!!

La situación actual está bien «calentita» como todos ustedes sabrán: Ataques, respuestas, bombardeos, destrucción, amenazas, ultimátums … ¡Caos!. Tengo bien claro cómo nos está afectando y qué consecuencias podría tener a largo plazo la delicada situación por la que atraviesa el mundo merced al conflicto por el dominio de ese estratégico estrecho por el que circulan – o circulaban – gran parte de los recursos que alimentan al mundo. En este artículo voy a tratar de exponer mi opinión al respecto. Pero antes de pronunciarme he de hacerles una pregunta de perogrullo:

¿Qué es el petróleo?

¿Parece pregunta estúpida verdad? … ¡Pero no lo es!

La gente, el común de los mortales ya ni piensa en ello, dan tan por sentado su existencia como como la del aire que respiran. No piensan – no pensamos – que gran parte de la civilización actual se fundamenta en ese «oro negro«. No se da cuenta que prácticamente todo lo que nos rodea depende de una manera u otra del petróleo y sus derivados. Por supuesto los medios de transporte, pero también el calzado, la ropa, los objetos cotidianos, los plásticos, la tecnología e ¡incluso la medicina! – sí, muchos medicamentos contienen elementos derivados del petróleo (analgésicos, antihistamínicos, vitaminas sintéticas, hasta la quimioterapia) -. Si faltase, el mundo volvería a la edad media, o como poco a la época preindustrial.

A fecha de hoy, según el “state of art” de la tecnología actual y por dar un titular con el que sentenciar el tema:

No petrol, no life!!!

El imperio persa.

El Estrecho de Ormuz no es solo importante hoy, ya lo era en la Antigüedad.

Recuerdo haber visitado hace algunos años el Museo de Pérgamo – ahora en restauración – en Berlín: La increíble Puerta de Ishtar, los relieves del Palacio de Darío, … sumerios, asirios, babilonios, persas, … todos, y en especial los europeos, entendieron que era zona de paso, punto estratégico del comercio entre oriente y occidente, y nudo de comunicaciones para las rutas terrestres y marítimas. Facilitaba el acceso a los mercados de la India y, desde allí, al comercio de especias y otras materias.

Su situación estratégica les dio a los persas una posición privilegiada en el comercio de la época. Creció su importancia, creció su relevancia cultural, política y económica – entiendo que traten de recuperar su pasado esplendor -, y por ende sus ambiciones de control. Situación que no ha cambiado en la actualidad.

La buena vecindad.

Estableciendo una analogía con los caminos rurales, podríamos decir que el Estrecho de Ormuz es una “servidumbre de paso”.

En términos legales, es el derecho de una propiedad (dominante) sobre otra (sirviente) para el acceso y salida a través de esta: una parte de una propiedad privada que está limitada por el derecho de otra para que pasen infraestructuras o permitir el acceso a la propiedad. Ello implica un “propietario” y unos “interesados” en su uso. Y me pregunto:

¿El hecho que una gran longitud del terreno de los países que bordean el Golfo Pérsico – y en especial de su parte más estrecha – pertenezca a Irán les da derechos de propiedad?

Irán se está autoatribuyendo su titularidad. Pero, … ¿el resto de los países ribereños tendrán algo que decir respecto a quién es el verdadero propietario, no creen? ¿Van a dejar que se apropien de esa zona de tránsito por la cara?

Hasta ahora entre ellos había un acuerdo tácito para compartir esa “servidumbre de paso”, pero parece que Irán quiere cambiar esa situación!!!

¿Europa?

Quienes han leído algunos de mis otros artículos sobre geoestrategia conocerán la visión pesimista que tengo sobre la relevancia de Europa en el actual panorama internacional.

Europa ha deslocalizado su industria, ha detenido su producción minera y, por “interesadas” razones medioambientales, también la búsqueda y/o explotación de fuentes de materias primas y de energía, como carbón, gas, petróleo, etc. No digamos ya nada – con la honrosa excepción de Francia – de lo que ha hecho respecto al desmantelamiento de la industria nuclear. Nos hemos confiado en el maná constante de petróleo a un precio “razonablemente” estable procedente de la mayoría de los Países de la OPEP. ¿Pero qué sucede ahora? ¡Estamos temblando de miedo! Tenemos las carnes abiertas. Nos hemos dado cuenta de cuán débil es nuestra posición actual y cuan dependiente somos de los países implicados en el conflicto de Ormuz. No ya solo por el petróleo, sino también por elementos esenciales como fertilizantes, helio, azufre, plásticos, aluminio y otros productos químicos.

Hay algo aún más grave, … si Europa quisiese volver a poner en funcionamiento la maquinaria necesaria para obtener/recuperar “cierta” independencia económica/energética, tardaría años en “engrasarla”. La búsqueda de recursos, una refinería, una plataforma de extracción, una fuente de energía alternativa o una empresa de enriquecimiento de Uranio no se crean de un día para otro. Se tardaría años en ponerlos en servicio, … años de espera, años de penuria económica y años de deterioro de la calidad de vida de sus ciudadanos… Ciudadanos que a buen seguro no recibirían esas noticias/circunstancias de buen grado. Conflictividad, manifestaciones, gobiernos que caen, el pueblo que se rebela… ¡La vuelta de la guillotina!

¿Asia?

Tengo cero dudas de que si China siente peligrar su suministro de combustible y derivados, intervendrá. ¿En qué grado? Lo desconozco, aunque puedo suponerlo – puede incluso que nos sorprendiese hacia qué aliados inclinaría su «balanza» – pero tengamos claro que escalaría de manera muy perjudicial para otros interesados y en especial los europeos.

China como pueblo previsor que es – hacen sus planes con antelación y pensando en el largo plazo -, no va a dormirse en los laureles. Por ello, querría que notasen que en el párrafo anterior he utilizado la palabra “siente”. ¿El motivo?: Indicar que no sería imprescindible que se materializase físicamente la merma real en el flujo de petróleo que llega a sus industrias para sus necesidades productivas. Bastaría que tuviesen la más mínima duda al respecto para que pusiesen sus “argumentos” sobre la mesa. De hecho ya lo están haciendo. De momento usando la diplomacia, pero … ¿Tienen alguna duda de que en caso necesario podrían usar “argumentos” más contundentes? ¡Yo particularmente entendería que lo hiciesen!

Pero no solo China: India, Paquistán, Indonesia, Corea del Sur, Japón… y un largo etcétera sufriría en sus carnes el conflicto y sus consecuencias más allá del tiempo que aguantasen sus reservas estratégicas del preciado elemento, … y ellos además no podrían poner sobre la mesa de negociación los mismos “argumentos” que puede mostrar China – Miento, quizá India y Paquistán sí -.

Irán.

Según los informes de los servicios de inteligencia occidentales queda meridianamente claro que Irán está detrás de todos los conflictos geopolíticos que asolan la zona. Ha exportado y patrocinado un modelo de sociedad fuertemente intervencionista basada en sus creencias religiosas chiíes. Ha torpedeado los regímenes políticos islamistas suníes y financiado de múltiples maneras la desestabilización de regímenes políticos en favor de la islamización de las sociedades occidentales. Los ayatolás han convertido lo que era un país moderno, occidentalizado y próspero, en una férrea teocracia que atenaza a su población. Muchos – y sobre todo muchas – de los que aplaudieron la llegada del Ayatola Homeini ahora se arrepienten y lloran la decisión.

Gran parte de los beneficios de la venta de sus recursos petrolíferos, en lugar de favorecer al pueblo, los han gastado en adquirir y/o desarrollar una industria militar que les estaba permitiendo establecer su dominio sobre la zona. En ese sentido, y como máximo exponente, han tratado de desarrollar un programa nuclear que, bajo la falsa bandera de “uso civil”, cualquier persona con dos dedos de frente sabía que estaba enfocado en conseguir el arma atómica. Le habría dado la llave al verdadero control del todo oriente ante el temor a que la usasen para derribar cualquier “obstáculo” que se les pusiese frente a sus claras ambiciones expansionistas – Tengo además cero dudas de que usarían ese poderoso “argumento” para borrar del mapa a cualquiera sus enemigos sin que les temblase demasiado el pulso -.

También ha mentido descaradamente respecto a su programa de misiles balísticos, que supuestamente eran de “alcance limitado” con objeto de defenderse de Israel. Como prueba, el reciente ataque a la base militar de Diego García en el Océano Índico. Demuestra que cualquier ciudad europea estaría o habría estado a su alcance, lo que además lo habría convertido en una amenaza global para todo occidente.

¡Imaginen! Misiles balísticos de largo alcance y arma nuclear, … ¡blanco y en botella! ¡El mundo a sus pies!

Estados Unidos/Israel.

Es evidente la estrecha vinculación económica, tecnológica y militar entre Estados Unidos e Israel. Garantiza la paz regional y la contención de islamismo radical.

Consideran que ya hay bastantes armas cargadas – nucleares – circulando por el mundo como para que otro “cafre” vaya por ahí presumiendo de pistolita nueva!!!

¿Acaso creen que iban a permitirlo? El arma nuclear es una de las razones por la cual el actual estado de Israel sigue existiendo. ¿O acaso creen que si el país no hubiese contado con ese “argumento” los demás de la zona no habrían intentado de nuevo tratar de acabar con ellos?

Estados Unidos está haciendo el trabajo sucio que Occidente, cómodamente, no quiere hacer. Es un país que no deja a sus soldados atrás, y que tampoco olvida. Ha despertado del letargo inducido en el que se encontraba, no va a dejar que su país caiga sin al menos patalear y, frente a las consecuencias de la inacción, estoy seguro que ha sopesado los pros y los contras del camino que ha emprendido. No duden que tendrá muy en cuenta quienes están de su lado y quienes han mostrado una respuesta tibia a su solicitud de colaboración. Ya lo está demostrando políticamente … y, para él, algunos estados se están «cubriendo de gloria».

El futuro.

Tengo manifiestamente claro que Occidente no debe a permitir un Irán nuclear, representaría una amenaza existencial. Pero respecto a la navegación por el Estrecho de Ormuz, si occidente consintiese que Irán estableciese algún tipo de control/exclusividad sobre él, tendría como poco varias de las consecuencias políticas y económicas que menciono a continuación:

  • Poder de Negociación: Irán – claramente machacada y derrotada militarmente a fecha de hoy – vendería cualquier tipo de acuerdo – en especial la imposición de algún tipo de “peaje”- como una victoria política que lo envalentonaría frente a su población y frente al resto del mundo. A la larga transformaría su ventaja geográfica en una herramienta de control absoluto sobre la economía mundial, utilizándola como chantaje para forzar el levantamiento de sanciones o detener ofensivas militares.
  • Dominio sobre los vecinos árabes: Países como Irak, Kuwait y Catar quedarían bloqueados al no tener rutas alternativas, mientras que Arabia Saudí y Emiratos dependerían de oleoductos terrestres limitados – fácilmente atacables – para evitar el estrecho. ¡Sus gobernantes ninguneados por un rival dispuesto a todo! ¿Lo van a permitir? ¿No tendrían también derecho a exigir su propio «peaje»?
  • Europa: ¡Caería más aún! Como convidado de piedra a la larga desaparecería del escenario político como ya está ocurriendo en la actualidad, quedándose a verlas venir. ¿Lo consentiremos? ¿Actuarán nuestros cobardes líderes políticos?
  • Inestabilidad en Asia: Como he mencionado antes y dado que el 80% del crudo que pasa por Ormuz circula hacia países asiáticos. Se verían obligados a intervenir diplomática y/o militarmente, alterando el equilibrio de poder tradicional liderado por Estados Unidos en la zona. ¿Va a consentir perder su estatus de “sheriff del mundo”?
  • Futuro nuevo conflicto directo: Tarde o temprano Irán volvería a las andadas con lo que se desataría de nuevo otra respuesta militar internacional – probablemente liderada una vez más por EEUU e Israel – para restaurar la libertad de navegación bajo el derecho internacional.

Inflación, recesión, crisis. Tengo muy claro que el buenismo es perjudicial para la salud. ¡Entiéndanme! – Si están leyéndome es porque son capaces de hacerlo, tengo en gran estima vuestra capacidad intelectual,  amigos -. Veo en la «progresía» inacción y mucha crítica respecto a las operaciones de militares emprendidas por el eje USA/Israel, y un evidente y perverso deseo de que fracasen. Políticos cobardes, críticos, ciegos y sin visión de futuro  – o vendidos -, y ciudadanos llevándose las manos a la cabeza. Ciudadanos que de momento no irían a padecer en sus carnes las consecuencias de una posible «victoria» estratégica del «ecosistema» que los iraníes pretendían imponer. Como se dice comúnmente, «les pilla mayores» y para lo que les queda en este mundo… «que arree otro». A mí, siendo egoísta, me preocupan sobre todo nuestros hijos – en especial nuestras hijas/mujeres -, ellos, en caso de que se confirmasen ciertos pronósticos agoreros, son los que verdaderamente las padecerían. Un occidente en decadencia, un occidente pobre, y dependiente en lo económico de países sin piedad con el infiel. ¡Pues nada, ustedes mismos!, ¡Después no me vengan con lloriqueos y lamentos!

Aparte de Donald Trump, …

¿Queda alguien en el mundo civilizado con visión de futuro y valor para tomar decisiones difíciles?

No he hablado del papel de Rusia, tiene sus propios problemas con Ucrania y está optando inteligentemente permanecer «al margen». Por cierto, hay otros estrechos navegables en el mundo. ¿Alguno de ustedes ha pensado que pueda darse una situación parecida por ejemplo en los de Gibraltar, Malaca, o Dinamarca?

Un saludo, Damas y caballeros!!!

P.d.: Desenlaces aparte, siempre he dicho que la guerra es un fenómeno, de consecuencias terribles, pero muy interesante de estudiar. ¿Qué opinan ustedes, mis apreciados lectores? Nos leemos en otro de mis sesudos análisis. Para finalizar, les ruego me dejen su opinión con un mensaje, pulsando sobre el título de este artículo y luego bajando hasta la sección de comentarios.

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El amigo americano… hablando de Trump!!!

Aludí en las conclusiones de mi anterior artículo acerca del derecho de China a reinar a la existencia de una figura a la que he denominado “El amigo americano”, ese “gran” aliado de Occidente.

Pensé que iba a tardar mucho más en abordar el tema, pero es verano, y como dice la sabiduría popular “cuando el diablo está aburrido, con el rabo mata moscas”. Es viernes tarde, pensaba ir al cine o ponerme una película, pero visto el panorama cinematográfico actual… mejor hacer algo más productivo.

¿Y por qué he añadido la coletilla “Hablemos de Trump”? ¡Sencillo, … y no tan sencillo!

Como pueden comprobar si observan la cabecera de la página principal de este blog, esta está dividida en tres secciones: “El Arma”, “El Hombre” y “El Momento”. Todos mis artículos encajan en una de esas temáticas. Como “Hombre” quizá algunos de ustedes pensaran o podrán discutirme que Donald Trump aún no se haya ganado su puesto en el mundo de los grandes personajes de la historia bélica mundial – luego expondré mi opinión -, pero no me negarán que encaja perfectamente en la sección del “Momento”, ¿verdad?
Su giro en la política respecto a la anterior administración del “Demócrata” de Joe Biden ha sido brutal – observen que he entrecomillado la palabra “demócrata”, también lo aclararé más adelante -. Ah, y una puntualización a mis lectores norteamericanos… no se quejen de lo que van a comenzar a leer hasta que terminen de leerlo al completo!!!

Pasen y lean. Vayamos por partes.

El amigo americano.

Después de la primera y segunda guerras mundiales Estados Unidos, como una de las potencias ganadoras del conflicto, se autoerigió en la protectora de facto de los intereses del mundo occidental/civilizado, ¿verdad? Su supremacía militar, únicamente cuestionada hasta hace poco por la entonces Unión Soviética – ahora Rusia -, le sirvió para blanquear la nefasta política imperialista de la que ha hecho gala lo largo de toda su historia.

– ¿Acaso no están al tanto de ello?

Podría realizar una laaaarga y pesada enumeración de las múltiples ocasiones en que el «amigo americano» ha manipulado, mentido, tergiversado y retorcido la política internacional para lograr sus objetivos estratégicos – o como diría cierto político patrio «cambiado de opinión» -. Si, … presiones de diverso tipo, múltiples episodios de injerencias en la política internacional, golpes de estado encubiertos, etc, etc, etc.
Pero para no saturar vuestras mentes, voy a limitarme a tratar aquellas intervenciones en relación a nosotros, a nuestro país, … a los herederos del inmenso legado del antiguo Imperio Español. Como muestra un botón,  ¿acaso olvidan como actuó nuestro apreciado «amigo» para romper la unidad «de y con» hispanoamérica? ¿Recuerdan además la posterior salvaje carnicería/conquista del oeste a costa de los antiguos dominios españoles en los territorios arrebatados a México? ¿Y qué decir de la “boladura/atentado” del Maine?, o ¿los últimos de Filipinas, el bloqueo a CubaBahía de Cochinos?

– ¡Que tenga que venirles un simple aficionado a la geopolítica como yo a recordárselo! … ¡Tiene narices!

Conste en primer lugar que, como atestigua la historia, el actual Estados Unidos debe una parte su esencial de su existencia a nuestra ayuda durante su Guerra de Independencia, por lo hasta cierto punto que está o debería estar en deuda con nosotros. En cambio, fieles a la más pura tradición anglosajona por la que siempre se han presumido – vanagloriado diría – de grandes y hábiles negociadores, de gran altruismo y corrección política, y de principios morales, en múltiples ocasiones han acabado violando de la manera más rastrera posible los acuerdos políticos establecidos, dejando su catadura moral a la altura del betún.

Durante la “conquista del oeste” prometieron, juraron, perjuraron y firmaron acuerdos con las tribus indias – muchas hablaban español – que habitaban desde generaciones el territorio. Estos, acostumbrados a la coherencia y respeto a los pactos firmados/establecidos con el antiguo imperio español que “administraba” esas tierras, confiaron en sus palabras. Luego, … vinieron las campañas de exterminio, ¡las reservas!, el General Custer¡Little Big Horn! En fin, la debacle del pueblo indio.

Durante el desastre del 98, intentaron comprar cuba por 300 millones de dólares a Sagasta, lo que además incluía en secreto un soborno de un millón de dólares a cada ministro del gobierno si aceptaban – 30 millones de euros por cabeza a fecha de hoy -. Existe la clara sospecha de que a pesar de que, aun no habiendo sido formalmente aceptado por ser política y públicamente injustificable, bajo cuerda y en la sombra fue esa coima la que realmente precipitó la caída de nuestras antiguas posesiones coloniales – hay que reconocer que ayudó la inherente corrupción de la entonces clase política española, cuestión que venimos padeciendo incluso hasta el día de hoy -.

No quiero dejar de insistir en la técnica del “divide y vencerás” que usaron – y usan – para disgregar, separar y enquistar el odio a los españoles en los antiguos países de habla hispana, con el único objeto de tomar el control para ellos mismos. ¿Recuerdan aquello de “América para los americanos” de la doctrina Monroe? Tampoco olviden como alientan la “Leyenda negra” en los medios de comunicación, … el español, el hispano siempre es el “malo de la película”.

En fin, … lo llevan haciendo casi desde su nacimiento,… lo hacen con nosotros y lo hacen con el resto del mundo. Falsos adalides de la libertad, la corrección y «amigos de todos»,… puro altruismo,…  pura manipulación, pura fachada y, sin escrúpulos, puro maquillaje orwelliano de la realidad. Pero avancemos con el artículo.

Trump.

Toca ahora aclarar el punto que mencioné en la introducción de este artículo acerca de si nuestro celebérrimo Mr. Donald Trump se ha ganado su puesto en el mundo de los grandes personajes de la historia bélica mundial.

Sin duda personaje complejo, empresario implacable y político directo. … Se pueden contar muchas cosas acerca del Sr. Trump, pero voy a centrarme en tres de los aspectos de mayor relevancia actual: Ucrania, Irán y la bomba atómica, y su mediación en los conflictos internacionales.

Respecto a Ucrania, nuestro «estimado amigo» Trump se ha presentado como mediador clave en el conflicto de Ucrania, convencido de que las negociaciones – y no la confrontación militar- son el camino para la paz. Sin embargo, sus métodos han sido polémicos: desde enfrentamientos con Zelensky, la exclusión en las negociaciones de partes/actores fundamentales -como la propia Ucrania-, hasta propuestas informalmente alineadas con las posiciones rusas. Mientras algunos líderes europeos respaldan su iniciativa por pragmatismo, otros advierten que podría erosionar la soberanía ucraniana y fragmentar la solidaridad occidental. Ah, ¡Que nadie olvide los acuerdos firmados para hacerse con el control de las tierras raras! – “América First”-.

Respecto a Irán y el arma nuclear, Trump combinó presión económica, diplomacia condicionada y acción militar preventiva para evitar que accediese al arma nuclear. El bombardeo a instancias de sus intereses geoestratégicos e Israel de instalaciones clave en junio de 2025 marcó un punto de inflexión, mostrando que su administración está dispuesta a actuar unilateralmente para neutralizar lo que considera una amenaza existencial – y de camino hacer patente el poderío de sus aeronaves furtivas y su dominio tecnológico y militar – lo cual a buen seguro le va a reportar pingues beneficios -.

Por último, Donald Trump se ha autopromocionado como “mediador global”. Actúa con audacia y rapidez, buscando logros visibles en zonas de conflicto. Su estrategia se centra en las negociaciones directas, sin embargo, su impaciencia, la falta de inclusión ciertos de actores – una vez más -, depender de su estilo personalista, junto con el carácter fragmentario de muchos logros, cuestiona la durabilidad y justicia de sus acuerdos. En varios casos, como en el Cáucaso, los efectos a largo plazo aún están por verse, y en otros – como Venezuela, India-Pakistán o África Central – el avance real es limitado. Al final, su rol de mediador refleja más una visión política simbólica que una diplomacia profunda y equitativa – ¡pero, donde otros han fracasado, los resultados están ahí! -.

Creo pues, que todo ello justifica considerarlo como figura relevante y mediador en busca de la paz en los conflictos políticos/bélicos actuales – confío en no tener que desdecirme en un futuro, ¡aunque si tengo que hacerlo lo haré! -, algunos dicen incluso que busca el Premio Nobel.

¡No es buena idea apostar nada a la política ni a los políticos , estos cambian tanto de dirección como un “pollo sin cabeza”!

Iba a obviar tratar su papel en la cuestión Europa/NATO, pero “el cuerpo me lo pide”, sería una omisión imperdonable. Nuestro “querido amigo” ha trastocado el equilibrio militar transatlántico mediante su insistente presión para que Europa asuma mayor responsabilidad en su defensa. Su reclamo de aumentos masivos en el gasto militar, la amenaza de retirada de tropas y el cuestionamiento del artículo 5 del tratado que garantiza la defensa mutua, han generado alarma, al mismo tiempo que ha instado a un proceso de empoderamiento estratégico europeo. Aunque esto ha incrementado la tensión con Washington, también ha forzado a la OTAN y a la Unión Europea a replantear su seguridad y sus capacidades soberanas. El legado de Trump, en este campo, está siendo y será recordado por provocar una activa reconstrucción de la defensa europea.

Conclusiones.

Quizá por el tono y las referencias de mi discurso hayan pensado que no siento ninguna simpatía hacia el país del Águila Calva, ¿verdad?

He discutido con mis colegas y he tenido que defender con vehemencia mi opinión, pero tengo claro… clarísimo … que envidio a esa poderosa nación «amiga» y profundamente a su actual líder. Preocuparse por los intereses de su país, tratar de hacerlo crecer, es algo que les honra – como a cualquier otro país/lider que lo haga -. Se puede fácilmente comprobar que a lo largo de su historia los grandes estatistas americanos han urdido tramas de, en ocasiones, dudosa moralidad y legalidad para conseguir sus objetivos. Su audacia y su autoridad tanto en el mar, como en el cielo y por por tierra se ha impuesto frente muchos a costa de los intereses ajenos y, aunque puede que se equivoquen en los métodos y/o que estos sean reprobables, su voluntad de liderar el mundo ha sido incuestionable.

Estoy sinceramente encantado con lo que Trump está haciendo por su nación – y que conste que nos está jodiendo vivos -. El giro radical respecto a su anterior administración  – «Demócrata» de boquilla, pero intolerante, censora de la disidencia, impositora ideológica y restrictora de derechos como ninguna otra – ha sido radical. El resto del mundo les está importando lo justo… con su «América First» o su «MAGA» ha dejado claro que su Norteamérica está despertando . Veremos qué sucede con el camino que han emprendido cuando sus actuales líderes dejen el poder.

Nosotros, los españoles, tuvimos nuestro momento en la historia, nuestra época de gloria. Grandes reyes con visión de estado, grandes políticos y grande generales, … pero ahora, … somos una sombra de lo que fuimos. Nuestro rey, ¿Manda? – soy monárquico convencido pero, aunque entiendo que por su cargo nuestro actual monarca esté sujeto a ciertas limitación institucionales, está empezando a preocuparme seriamente su aparente inacción ante ciertas circunstancias que acontecen «a y en» nuestro preciado país. La propia Constitución a la que tanto alude lo faculta para actuar (Art. 56) -. Nuestros líderes políticos, ¿se preocupan de hacer crecer nuestro país o más bien de enriquecerse y mantenerse en el poder a costa de expoliar a los ciudadanos que supuestamente gobiernan? ¡Qué vergüenza! ¡Qué ridículo más espantoso! ¿No hay ningún líder que no tenga algún trapo sucio que esconder?

Si algo envidio de Donald Trump, es que es un político directo… lo que promete, lo cumple y es «amigo» de sus amigos. En su campaña electoral sus objetivos fueron claros y, ya una vez en el poder, los está persiguiendo. No le está resultando un camino fácil – lo han intentado ferozmente desacreditar de todas las maneras posibles… ¡putero, misógino, radical, racista! -, pero el respaldo a sus políticas y los resultados están ahí. Ha venido para hacer América grande de nuevo… y lo está logrando.

¿Tomarán ejemplo los líderes europeos o permitirán que el estado del bienestar de Occidente se vaya deteriorando como ya de hecho lo estamos comprobando en todas las naciones que han abrazado el wokismo y la Agenda 2030? Dejo ahí la pregunta.

En fín, … un saludo y hasta el próximo artículo, Damas y Caballeros!!!

P.d.: ¿Tela, verdad? … ¡No he dejado títere con cabeza!  Pero al menos me he despachado a gusto y seguro que les habré hecho reflexionar. Por último, déjenme su opinión con un mensaje pulsando sobre el título de este artículo y luego bajando hasta la sección de comentarios.

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