Spotting Talavera la Real!!!

Bienvenidos de nuevo a este vuestro blog, estimados apasionados de la aviación y de la militaria.

Hoy les convoco para para fijar nuestra mirada y, sobre todo, nuestro objetivo fotográfico en el nuestro corazón en las vegas extremeñas, a escasos 15 kilómetros de Badajoz, allí donde la paz y la calma de sus áridos horizontes se rompen de golpe merced al atronador estruendo de los postquemadores de los jets de combate.
Hablamos de la Base Aérea de Talavera la Real, el hogar indiscutible del Ala 23, la auténtica e histórica cuna de la aviación de caza de nuestro Ejército del Aire y del Espacio.

Para quienes amamos el olor a combustible JP-8 y la mística que envuelve a las unidades de combate, Talavera la Real no es una base cualquiera. Es el lugar donde se templan los nervios de los futuros defensores del espacio aéreo español.

¡Hagamos breve recorrido por algunas páginas de su historia antes de mostrarles el objeto principal de este artículo!

De la Escuela de Reactores al Mito del Ala 23.

Para entender qué representa Talavera la Real hoy en día, debemos obligatoriamente activar el radar del pasado y retroceder más de siete décadas. Viajemos concretamente al 10 de diciembre de 1953. Allí, en la España de la época, en pleno contexto de la Guerra Fría y tras la firma de los Acuerdos Hispano-Americanos, nuestro país necesitaba dar un salto tecnológico, necesitaba pasar de la era de la hélice a la era del reactor, que por aquel entonces reclamaba con fuerza y a a velocidades supersónicas ocupar su vetusto lugar.

Fue bajo esa premisa que nació la mítica Escuela de Reactores. Solo unos meses después de su fundación, en marzo de 1954, el cielo pacense vio aterrizar las primeras joyas de la aviación a reacción: los entrenadores estadounidenses Lockheed T-33A Shooting Star – actualmente conserva uno expuesto sobre sobre un pedestal dentro del recinto militar -. Aquellos reactores de primera generación se convirtieron en las aulas donde los pilotos españoles aprendieron las complejidades de volar a velocidades hasta entonces desconocidas para ellos. Posteriormente, el relevo lo tomarían los elegantes F-86 Sabre – igualmente tienen un ejemplar justo al lado del T-33 -, primer caza de combate puro a reacción del que dispuso nuestro ejército y que dejó una huella imborrable en la historia de nuestra aviación.

Sin embargo, el verdadero matrimonio de acero y permanencia de esta base se consolidó en el año 1970. En ese momento, llegaron las primeras unidades del Northrop F-5 Freedom Fighter – fabricados bajo licencia en España por la histórica firma CASA -. El F-5 no solo revolucionó la enseñanza; se convirtió en el auténtico emblema de la base. Fue ya en marzo de 1987 cuando la instalación adoptó oficialmente su nomenclatura actual, la “Escuela de Reactores” pasó a denominarse oficialmente “Ala 23 de Instrucción de Caza y Ataque”. La excelencia de su trayectoria e impacto social en la región quedó firmemente sellada a nivel institucional en 2015, año en el que la base recibió con todos los honores la prestigiosa Medalla de Extremadura.

El Futuro: De las 300.000 horas del F-5 a la era del Saeta II.

Mencionaba en el epígrafe anterior cómo el verdadero significado de la B.A. de Talavera la Real lo constituyó la llegada del Northrop F-5 (AE.9) a sus instalaciones, marcó sin duda un antes y un después en las crónicas aeronáuticas de nuestro país. Y precisamente para conmemorar ese hecho, en abril de 2026 la base vistió sus mejores galas para conmemorar sus 300.000 horas de vuelo. Lograr semejante acumulado de horas de servicio activo exige un nivel de excelencia extraordinario, no solo por parte de los pilotos que vuelan a sus mandos, sino también por el impecable e incansable personal de mantenimiento en tierra, que ha sido capaz de haberlo mantenido operativo más de medio siglo.

Pero la tecnología militar no se detiene y el futuro de Talavera la Real se presenta tan apasionante como desafiante:

  • Los sistemas no Tripulados: La base ya se ha consolidado como el centro neurálgico y operativo de los sistemas aéreos pilotados de forma remota de gran autonomía (RPAS) MQ-9 Predator-B. Esto sitúa a la unidad extremeña a la vanguardia de la inteligencia, vigilancia y reconocimiento moderno.
  • El nuevo entrenador: La mirada del Ala 23 está puesta en el horizonte del año 2028, fecha en la que se prevé la llegada de su sustituto tecnológico definitivo: el aparato de origen turco TAI Hürjet, bautizado para el Ejército del Aire español con el histórico nombre de Saeta II. Una transición que obligará a reformar doctrinas, simuladores e infraestructuras, asegurando que Talavera siga siendo la cuna de los mejores cazadores del cielo – les recomiendo leer el artículo que dediqué precisamente a ello -.

Confío que es su día yo mismo tenga de nuevo la fortuna a visitarla, comprobar si las predicciones finalmente se cumplieron y, por supuesto, fotografiarlo para volver aquí para contároslo.

El paraíso de los «Spotters».

¡Llegamos al objeto principal del artículo!

Para los que disfrutamos de la fotografía y además gozamos de la oportunidad de capturar la espectacularidad de las veloces aeronaves metálicas con nuestros teleobjetivos, Talavera la Real es sinónimo de peregrinación obligada cuando abre sus puertas.

En mi caso – mi primera ocasión precisamente para obtener la galería que les presento a continuación -, sus Jornadas de Puertas Abiertas y, especialmente, sus codiciados Spotter Days se convertirán sin dudan en citas marcadas con letras de oro en mi calendario y, por supuesto en el del resto de la comunidad aeronáutica.

Dos jornadas, una de tarde/noche y otra de amanecer/día, increíbles. La base aérea me demostró por qué es tan querida por los aficionados. Fui raudo en cumplimentar los formularios de solicitud para acudir al evento – ya se me escapó la oportunidad en alguna ocasión anterior – y, tras lograr superar el proceso de acreditación militar previa, pude disfrutar de un espectáculo excepcional.

Es en estos eventos donde se respira la verdadera cultura de defensa: civiles y militares compartiendo espacio con fotógrafos profesionales y veteranos de la unidad, disfrutando de la exposición estática de los imponentes cazas y del moderno dron antes mencionado. Una experiencia de cercanía absoluta que certificó cuan compleja puede llegar a ser la labor de nuestras Fuerzas Armadas.

Les dejo ahora con la selección de las fotografías que tomé del evento. Pasen y vean:

No solo aviación: El Entorno.

Pero llega allí no fue tarea fácil.

Imaginen la titánica tarea de planificar un agotador viaje desde Sevilla a Badajoz; tarea digna da la mente de Albert Einstein – entiendan la ironía -. Tanto planificar el viaje a Talavera la Real para asistir a un evento aeronáutico para, a lo largo del trayecto hacia allí, simplemente dedicarme a recorrerlo y encontrarme de pronto, sin esperarlo, con sus caminos, sus llanuras y sus paisajes; la excusa perfecta para descubrir una región turística sencillamente espectacular.

Me hospedé en el añejo y con solera Hotel Cervantes de conocida Plaza de San Andrés de Badajoz; una ciudad fronteriza con un patrimonio histórico deslumbrante. Apenas a unos metros a pie de su Alcazaba Árabe – la más grande de Europa por extensión de su recinto amurallado – es un paseo obligado al atardecer, sobre todo si camina en dirección a su bellísima y fotogénica Plaza Alta. Llegué unas horas antes del evento de las 300.000 horas y en un bar cercano pude disfrutar de su “gastronomía de frontera”; tomé algo rápido, setas, aceitunas y una cerveza sin alcohol; sencillo, pero sin duda una delicia para el paladar.

Quizá en otra ocasión viaje y llegue con más antelación y pruebe esas delicias de cerdo ibérico de bellota que son de obligación de ley por justicia en aquellos lares pacenses.

Disfrutar además de las bondades de la ciudad cerró con broche de oro mi visita a tierras extremeñas.

Epílogo.

Amigos, la Base Aérea de Talavera la Real no es solo un conjunto de hangares, pistas y oficinas del Ministerio de Defensa. Es un ente vivo que atesora la memoria histórica del esfuerzo militar español. Es el lugar donde el romanticismo analógico de los nobles mandos del F-5 se funde con el futuro digitalizado del Saeta II y de los Predators.

Mi recomendación como blogger militar y apasionado de este mundo es rotunda: si tienes la más mínima oportunidad de acudir a una de sus jornadas públicas, no lo dudes ni un segundo. Solicita tus acreditaciones en cuanto se publiquen las convocatorias del Ejército del Aire y del Espacio, prepara tus tarjetas de memoria, limpia tus objetivos y lánzate a Extremadura. Vivirás de primera mano la hospitalidad pacense, saborearás una tierra auténtica y, sobre todo, sentirás en el pecho la vibración ensordecedora del Ala 23. Una unidad que lleva más de 70 años enseñando a nuestros pilotos a volar, a luchar y a vencer.

¡Nos vemos en los cielos, o al borde de la pista de Talavera con la cámara en mano!

Buenos vuelos y/o buena caza, Damas y Caballeros!!!

P.d.: Las fotografías de la galería están disponibles en Full-Res gratuitamente para los interesados – simplemente por el hecho de saber que mi “otro trabajo” es de vuestro interés -. Indíquenmelo en un comentario pulsando sobre el título de este artículo y luego bajando hasta la sección de comentarios.

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